Running como atarse las zapatillas

#morning #running

Probablemente (y es lo más seguro) que alguien te enseño cuando eras chico a amarrarte los cordones de tus zapatos. El clásico nudo cuadrado tipo “orejas de conejo” fácil de desatar y más aún cuando no se amarran bien. ¿Pero alguien te enseñó como hacerlo con tus zapatillas running? Con estas no puedes emplear el mismo nudo que el de tus zapatos porque si se desatan mientras vas corriendo pueden causar un accidente. Aquí te presentamos 6 maneras de atar los cordones de tus zapatillas de una forma segura.

1. Puntera amplia. Coloca una punta del cordón en el agujero derecho de la parte más alta (donde al final se hace el nudo) y el otro extremo en el agujero izquierdo de abajo, al principio del zapato. Con estas indicaciones de manera fácil e intuitiva puedes continuar con el tramado que llevará el cordón al completar todos los agujeros, derecha-izquierda, izquierda-derecha. Como su nombre lo indica, es una puntera amplia porque asemeja a la puntada amplia de un sastre. (con los nombres que te damos de cada método encontrarás imágenes y videos en internet)

2. Método cruzado. Este método se caracteriza porque el amarre tradicional de las zapatillas running es cruzando un agujero de un lado a otro, pero en este método cada agujero es cruzado una sola vez por el lado que corresponde, dándole un aspecto trenzado cuando se ha finalizado el patrón. Se ve muy consistente y seguro, de lograr desatarse por accidente sería imposible que lo hiciesen los dos lados de los agujeros que se han cruzado independientemente.

3. Talón suelto. El método tradicional como lo conocemos cuando amarramos nuestros zapatos, con la excepción que en los dos últimos agujeros de la parte superior, no vamos a pasar el cordón por la parte externa de la zapatilla, sino que lo haremos desde el interior, quedando así un efecto de ser una en vertical que difiere con el resto del patrón de amarre que va en forma de “X”.

4. Empeine alto. Peculiar amarre cuya característica es que parece “saltarse” las dos líneas centrales de agujeros, dando un aspecto de que al corredor se le olvidó pasar los cordones por esos espacios. Aunque es la tradicional forma en “X”, esta difiere en que el cruce en los últimos agujeros (al principio, en la punta del zapato) se hacen desde adentro, las crucetas se ven internamente hasta la parte central de los agujeros donde el cordón se pasa a un costado de cada lado de la zapatilla sin llegar a cruzarse por el centro, para comenzar nuevamente la cruceta tradicional en los agujeros superiores donde se dispone de más cordón para hacer un nudo doble, de ahí su nombre.

5. Método enrejado. Si alguna vez has hecho una trenza con tres cuerdas y ver su aspecto final, el enrejado equivale digamos, a una doble trenza! Comienza con el cruce tradicional de un lado a otro en forma de cruz pero con la particularidad de hacerlo doblemente, por la parte interna de la zapatilla y por la tradicional parte externa, resultando en una forma final que se asemeja a una doble trenza muy tupida.

6. Uña del pie negra. No, no nos hemos equivocado al nombrar el método, hemos dejado para el final este singular amarre de zapatillas el cual es una combinación entre la puntera amplia y el método cruzado.

Consideraciones finales:

Correr adecuadamente requiere de técnica, del tipo de zapatillas running que utilicemos, forma de la pisada de nuestro pie en el asfalto y un amarre seguro. Muchas veces el roce o tropezones por una técnica inadecuada ocasionará que se suelten los nudos de nuestras zapatillas ocasionando algún accidente, pero si se amarran de forma segura podrás eliminar este riesgo al efectuar tus carreras.

0 comentarios

Dejar un comentario

¿Quieres unirte a la conversación?
Siéntete libre de contribuir

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *